Abril fue un mes horrible, soy una persona extremadamente positiva, pero tengo que aceptar que Abril fue un mes para el olvido (y digo FUE, porque espero fervientemente que se haya acabado todo).
Complicaciones en todos los aspectos de mi vida (laboral, familiar, de pareja y personal) se alinearon para tirarse abajo mi bastante sólida fe y ánimo, pero todo esto ya se acabó!.
Corría muy feliz por Lima entrenando para la maratón, y veía que poco a poco podía ser posible la meta de Sub 4 horas, todo estaba perfecto hasta el viernes 23 de Abril. Ese fatídico viernes salí a correr 15k como siempre, pero al volver ya en casa, sentí una molestia en el tobillo. Por la tarde ya se había intensificado y para la noche se notaba una hinchazón en el pie de lo más rara.
Esperé sábado, domingo, lunes y todo seguía igual. Martes fui al Dr. Tay y me confirma que era una tendinitis, probablemente por algún movimiento indebido (el cual no recuerdo). Terapia y pastillas fueron la receta, aunque 3 días después (Jueves) todo seguía casi igual.
Resignado acepté abandonar la maratón, total!, siempre hay otras. El sábado fui a recoger mi polo y se me mete el bichito de que tal vez se pueda, tal vez haya algún secreto o algo que pueda hacer que corra. Llamo de inmediato al doc y le cuento mi pesar, y es que él, al igual que muchos locos (somos varios!) no pueden estar sin entrenar, sin ejercitarse, simplemente uno no es feliz.
Me indica que tomar y que hacer, hago la prueba, total! que tengo que perder? hago lo recomendado y preparo todo para la carrera. Me despierto Domingo a las 5:30am y tomo desayuno, las pastillas correspondientes para el dolor e inflamación, y luego de 30 minutos hago un chequeo serio del pie. No parece haber inflamación y el dolor es casi nulo e imperceptible. Me voy a correr!!!
7am en el Pentagonito, unos 850 locos correrán la maratón de 42.2km, los otros 9,200 competidores correrían 10 o 21.1km. Suena la partida y a correr... 100 metros, todo bien... 500 metros, ahí vamos, 1000 metros, se siente pero poquito... parece... parece, y nos vamos!.
Agarro ritmo, sin pulsómetro esta vez, quiero correr por sensaciones. Respiración controlada, sensación de cansancio perfecta, pierna? respondiendo. Paso los 10k y estoy en 6min/km, estoy lento, pero dentro de lo aceptable para la condición en la que me encontraba (1 semana sin entrenar y con el pie fallando)
15km, y todo bien, paso mucha gente, cuantos locos se mandan a hacer una maratón! osea, si yo voy a 6, que es leeento, hay gente que va a 6:40 o 7!, a que hora terminarán y cómo?.
18km, me empieza a molestar el pie, parece serio. 19km, mmmm ya empieza a doler, estamos por el malecón de Miraflores, yo sabía que podía pasar, así que no me preocupo demasiado.
20km, esto ya esta intolerable, me duele, no me molesta, me duele. Suelo tolerar el dolor normal de estos deportes, pero esto es una lesión, es otro tipo de dolor. Busco la marca de 21km y ahí me quedo, suficiente, al final me salio 2:02 horas para 21.1km, mi peor tiempo, pero me divertí y la pasé bien, y sobre todo, sacudí tanta mala vibra acumulada!.
Obviamente quedé mal del pie y ando cojeando, de hecho hoy miércoles, 3 días después sigo mal, pero ya mejorando. Podrán decir que porque corro si estoy mal, pero la verdad es que si tengo que poner en una balanza lo que gano a nivel moral y espiritual por correr, y unos días lesionado, prefiero correr.
Cada loco con su locura.
miércoles, 5 de mayo de 2010
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)